Imagínate que eres dueño de un Porsche (sueño de muchos, incluido yo) y te empieza a fallar todo al mismo tiempo. es tu coche favorito pero ya estás harto de mandarlo a reparar y la última cotizació de reparación te sale más cara que pensar en comprar un modelo nuevo… ¿que haces?
Pues lo donas a una fundación que promueve los derechos de los portadores de armas (obvio en Estados Unidos) y que ellos se diviertan.
La suertuda fundación organizó un evento para recaudar fondos, el cual consistía en pagar tu entrada y con tus municiones eras libre de dispararle al Porsche en cuestión hasta que te aburrieras o se te acabaran las balas.
Al parecer hubo de todo tipo de armas por el resultado final que pueden ver en las fotos. En el video sólo se ven unos cuantos segundos del principio de ésta tortura…







